viernes, 4 de agosto de 2017
miércoles, 2 de agosto de 2017
domingo, 23 de julio de 2017
Por supuesto, NO rotundo al pseudoreferendum catalán
No sabía muy bien cómo empezar este texto corto y pretendo, conciso.
Quizás un título más sugerente hubiese sido "La izquierda y el referéndum", pero acostumbrado a dar palos siempre donde no debo, lo personalizo un poco... mejor así.
En este país, país de países, nación de naciones, estado plurinacional, estado central o central zurdo (ya es complicado con tanta metáfora centrarse hasta en el nombre) llamado España nos parecemos todos mucho más de lo que nos parece. Y eso ya lo hemos dicho alguna que otra vez por estas ventanas, así que no volveremos a insistir mucho. Si recuerdan, siempre he sostenido que un Español (viva en Andalucía, Cataluña o Estercuel) se parece más por lo español que por ideología. Y eso, por mucho que en ciertas partes de Cataluña puedas ir más tranquilo con una camiseta de Noruega, Rusia o Madagascar que con la de España, que ya manda huevos.
Ahora cierto sector del catalanismo se ha echao la manta a la cabeza y van a por todas con la convocatoria de un referéndum.Un referéndum organizado sólo por aquellos que apuestan por irse de casa, con una consistente propaganda solo de parte, utilizando todos los medios públicos a su alcance, sin capacidad de respuesta por los "otros" o "aquellos" y con muchos clarooscuros detrás. Referéndum pues como excusa para hacer lo que quieren hacer con o sin referéndum, al unísono. Intentan imponer, como llevan décadas, una visión nostálgica de un pasado glorioso, unida a un victimismo atroz que a algunos vecinos nos da mucho por el saco.
El victimismo catalán, como cualquier victimismo nacionalista, necesita a un "opresor" que les robe, les quite o les imponga. Si repasan ustedes las inversiones públicas en Cataluña en el último siglo y medio y la comparan con cualquier otra región, país, estado plurinacional, etc... podrán llegar a sus conclusiones propias.
Por otra parte, como aragonés, no puedo dejar de fijarme en el programa velado que hay detrás de estas proclamas pancatalanistas de todos partidos catalanistas (sean independentistas o no). Un programa velado basado en el nacionalismo lingüístico que, entre otras virtudes, desea y trabaja en reunificar todos los territorios de habla catalana. Algo así como lo que pretendía un señor con bigote con los territorios de habla alemana de toda Europa, por hacer una comparación más que odiosa. Y por supuesto, para llegar a conseguir estos programas, llevan años subvencionando y trabajandose el territorio con proyectos culturales y lingüísticos que esconden detrás su política expansionista. Y muchas veces, como promotores de estas infamias, intelectuales charnegos que muestran un resquemor ingenuo contra el lugar que los vio nacer. Sólo tienen que darse una vuelta por ciertos materiales supuestamente culturales y lo que esconden detrás. Normal que, aunque no tengan razón, haya sectores en ciertos pueblos que renieguen de llamar "catalán" a su lengua, por muy catalana que sea, aunque eso difícilmente lo veremos en ningún estudio sociológico.
La revisión y reinvención de la Historia daría para una enciclopedia.
Me da mucha lástima que ciertos colectivos aragoneses no pongan su foco en ese importante aspecto, pues la Generalitat lleva años trabajando en ese convencimiento y, en un acto que podríamos llamar "imperialista" (aunque ellos sólo utilizan esas palabras gruesas para los españoles), quieren anexionar una parte de Aragón a su "procés".
Cualquier argumento que utiliza el independentismo catalán contra España es el mismo que un ultranacionalista español utiliza para perpetuar su patria. Y en todo caso son argumentos manejables, manipulables y con poca sustancia científica que lo demuestre. Eso sí, algo tiene que ver el sentimiento españolista con la educación del s.XIX y XX o el independentismo catalán con la educación de la democracia española. Igual de manipulador, en todo caso, uno u otro.
Todos los nacionalismos vienen de las ideas liberales del s.XIX. Todos los nacionalismo necesitan una lengua, un ejército, una religión, una visión monolítica que debe de chocar, las más de las veces, con los "otros". Así que, lo mismo que inventamos el "nosotros", debemos de construir el "otros".
A mí se me caen los huevos al suelo cuando los sectores indepen catalanes mentan a Franco como una de las causas de su afán de independencia, como si el resto de España, pues ellos son España y como españoles se comportan (solo hace falta verlos y oirlos), se hubiesen bañado en ríos de leche y miel en determinadas épocas históricas.
Construyen sus héroes (alguno de dudosa reputación como cierto president de Generalitat de los años 30 o de los años 80) y generan sus odios. Y sí, hay que decirlo, odian, odian tanto que se retroalimentan con nacionalistas de sus "otros".
Y aquí estamos, en esta España de risa donde la izquierda ha decidido que en su "discurso monolítico" si estás en contra de gilipolleces del calibre del "procés" catalán te tachan de españolazo, facha y algunos adjetivos más. Pues yo soy concejal de GANAR HÍJAR, que es como no ser nada pero, considerándome de izquierdas (o lo que sea eso) pienso que, una vez más, la progreintelectualidad de izquierdas, tan dada al buenismo y a la payasada bienpensante, debería reconsiderar ciertas posturas.
O no, pueden seguir cogiéndosela con papel de fumar, claro. Allá cada cual.
Víctor Guiu, concejal de Ganar Híjar
Quizás un título más sugerente hubiese sido "La izquierda y el referéndum", pero acostumbrado a dar palos siempre donde no debo, lo personalizo un poco... mejor así.
En este país, país de países, nación de naciones, estado plurinacional, estado central o central zurdo (ya es complicado con tanta metáfora centrarse hasta en el nombre) llamado España nos parecemos todos mucho más de lo que nos parece. Y eso ya lo hemos dicho alguna que otra vez por estas ventanas, así que no volveremos a insistir mucho. Si recuerdan, siempre he sostenido que un Español (viva en Andalucía, Cataluña o Estercuel) se parece más por lo español que por ideología. Y eso, por mucho que en ciertas partes de Cataluña puedas ir más tranquilo con una camiseta de Noruega, Rusia o Madagascar que con la de España, que ya manda huevos.
Ahora cierto sector del catalanismo se ha echao la manta a la cabeza y van a por todas con la convocatoria de un referéndum.Un referéndum organizado sólo por aquellos que apuestan por irse de casa, con una consistente propaganda solo de parte, utilizando todos los medios públicos a su alcance, sin capacidad de respuesta por los "otros" o "aquellos" y con muchos clarooscuros detrás. Referéndum pues como excusa para hacer lo que quieren hacer con o sin referéndum, al unísono. Intentan imponer, como llevan décadas, una visión nostálgica de un pasado glorioso, unida a un victimismo atroz que a algunos vecinos nos da mucho por el saco.
El victimismo catalán, como cualquier victimismo nacionalista, necesita a un "opresor" que les robe, les quite o les imponga. Si repasan ustedes las inversiones públicas en Cataluña en el último siglo y medio y la comparan con cualquier otra región, país, estado plurinacional, etc... podrán llegar a sus conclusiones propias.
Por otra parte, como aragonés, no puedo dejar de fijarme en el programa velado que hay detrás de estas proclamas pancatalanistas de todos partidos catalanistas (sean independentistas o no). Un programa velado basado en el nacionalismo lingüístico que, entre otras virtudes, desea y trabaja en reunificar todos los territorios de habla catalana. Algo así como lo que pretendía un señor con bigote con los territorios de habla alemana de toda Europa, por hacer una comparación más que odiosa. Y por supuesto, para llegar a conseguir estos programas, llevan años subvencionando y trabajandose el territorio con proyectos culturales y lingüísticos que esconden detrás su política expansionista. Y muchas veces, como promotores de estas infamias, intelectuales charnegos que muestran un resquemor ingenuo contra el lugar que los vio nacer. Sólo tienen que darse una vuelta por ciertos materiales supuestamente culturales y lo que esconden detrás. Normal que, aunque no tengan razón, haya sectores en ciertos pueblos que renieguen de llamar "catalán" a su lengua, por muy catalana que sea, aunque eso difícilmente lo veremos en ningún estudio sociológico.
La revisión y reinvención de la Historia daría para una enciclopedia.
Me da mucha lástima que ciertos colectivos aragoneses no pongan su foco en ese importante aspecto, pues la Generalitat lleva años trabajando en ese convencimiento y, en un acto que podríamos llamar "imperialista" (aunque ellos sólo utilizan esas palabras gruesas para los españoles), quieren anexionar una parte de Aragón a su "procés".
Cualquier argumento que utiliza el independentismo catalán contra España es el mismo que un ultranacionalista español utiliza para perpetuar su patria. Y en todo caso son argumentos manejables, manipulables y con poca sustancia científica que lo demuestre. Eso sí, algo tiene que ver el sentimiento españolista con la educación del s.XIX y XX o el independentismo catalán con la educación de la democracia española. Igual de manipulador, en todo caso, uno u otro.
Todos los nacionalismos vienen de las ideas liberales del s.XIX. Todos los nacionalismo necesitan una lengua, un ejército, una religión, una visión monolítica que debe de chocar, las más de las veces, con los "otros". Así que, lo mismo que inventamos el "nosotros", debemos de construir el "otros".
A mí se me caen los huevos al suelo cuando los sectores indepen catalanes mentan a Franco como una de las causas de su afán de independencia, como si el resto de España, pues ellos son España y como españoles se comportan (solo hace falta verlos y oirlos), se hubiesen bañado en ríos de leche y miel en determinadas épocas históricas.
Construyen sus héroes (alguno de dudosa reputación como cierto president de Generalitat de los años 30 o de los años 80) y generan sus odios. Y sí, hay que decirlo, odian, odian tanto que se retroalimentan con nacionalistas de sus "otros".
Y aquí estamos, en esta España de risa donde la izquierda ha decidido que en su "discurso monolítico" si estás en contra de gilipolleces del calibre del "procés" catalán te tachan de españolazo, facha y algunos adjetivos más. Pues yo soy concejal de GANAR HÍJAR, que es como no ser nada pero, considerándome de izquierdas (o lo que sea eso) pienso que, una vez más, la progreintelectualidad de izquierdas, tan dada al buenismo y a la payasada bienpensante, debería reconsiderar ciertas posturas.
O no, pueden seguir cogiéndosela con papel de fumar, claro. Allá cada cual.
Víctor Guiu, concejal de Ganar Híjar
viernes, 21 de julio de 2017
martes, 11 de julio de 2017
Enta o norte
E remerando
asperas brilar
en as guembras
nueis en plegar
Fren a fren a mil deseyos
deseparan perén un mar
ent´a oeste l,infinito
dica o norte lo fogar.
D´ixos suenios d´una infancia
que tenió presen o sol
que cremaba por aintro
a nuestra satisfazión.
Un desierto como siña
sin de bier patrias ni penar
en ixe inte ruxia o zielo
que mos afagará a o compás.
Un compás que mos chemeca
que nunca no prexinarás
redolau igual que esclavos
por un sieglo perdonarás.
Boi a o fundo mai mía
entre l´augua trobarás
que dunda bi habrá ixe día
cuan s´amorta la berdá.
(Víctor Guiu, versión en aragonés)
miércoles, 21 de junio de 2017
sábado, 17 de junio de 2017
Sus caras
Cuentan que cuando ves sus caras por primera vez, es difícil olvidar que fuimos lo que ahora no somos.
Aunque bien es cierto que algunos, los más
o los menos
intentan suplir su cuota de rencor con el mundo
haciendo piruetas pedagógicas que lanzan a la educación
por un puente siniestro.
La historia nos absolverá porque fuimos idiotas,
no porque no tengamos esa parte de culpa.
Y entonces veremos acabar todo
como tantos otros
y no habrá consuelo porque todo estará hecho.
Aunque bien es cierto que algunos, los más
o los menos
intentan suplir su cuota de rencor con el mundo
haciendo piruetas pedagógicas que lanzan a la educación
por un puente siniestro.
La historia nos absolverá porque fuimos idiotas,
no porque no tengamos esa parte de culpa.
Y entonces veremos acabar todo
como tantos otros
y no habrá consuelo porque todo estará hecho.
jueves, 15 de junio de 2017
De la obra "Arroz y tartana"
A través de los compañeros de Sollavientos me llegó este texto sacado de la obra de Blasco Ibáñez "Arroz y tartana".
No he podido reprimirme a colgarlo aquí y compartirlo con vosotros.
No he podido reprimirme a colgarlo aquí y compartirlo con vosotros.
"Eran los sencillos aragoneses, golondrinas de invierno que, al caer las
primeras nieves que dejan el campo muerto y el hogar sin pan, levantan
el vuelo con su cargamento de lana, y desde el fondo de la provincia de
Teruel llegan, a Valencia, ofreciendo lo que la familia fabrica durante
el año. Eran los seres pacienzudos, honradotes y laboriosos a quienes la
insolencia valenciana designa con el apodo de churros, título entre
compasivo e infamante. Robustos, cargados de espalda, con la cabeza
inclinada como signo de perpetua esclavitud y miseria, vélaseles pasar
lentamente con su traje de paño burdo, estrecho pañizuelo arrollado a
las sienes, y entre éste y el abierto cuello de la camisa el rostro
rojizo, agrietado y lustroso, con espesas cejas y ojillos de inocente
malicia. Colgando de los brazos o en el fondo de dos bolsones de lienzo,
llevaban las medias de lana burda y asfixiante, los calcetines ásperos
que un puñal no podría atravesar. Es el capital de su familia; lo que la
mujer y las hijas han hecho unas veces al sol, guardando las ovejas, y
otras de noche, junto a los sarmientos humeantes de la cocina. En la
venta del burdo género están las patatas y el pan para todo el año; y
soñando con la inmensa felicidad de volver a casa con una docena de
duros, zapatos para las hijas y un refajo para la mujer, pasean tristes
y resignados por entre el gentío, lanzando a cada minuto su grito
melancólico como una queja: «¡Medias y calcetines...! ¡el mediero!».
martes, 13 de junio de 2017
El poder de Sumilleres y Barberos
Fuente: https://www.lacomarca.net/poder-sumilleres-barberos/
Por Beatriz Severino
Por Beatriz Severino
‘El sumiller de Queipo de Llano. Un culebrón franquista’, de David Giménez, segundo título de Fragolino Ediciones.
No oculta su animadversión a los chefs de cocina.
De hecho, es el motivo por el que se fijó en el sumiller de Queipo de
Llano y no en el chef. «Lo paso mal cada vez que pongo la tele y los veo
por todos los canales, aunque intenté centrarme en el de Queipo pero no
pude, me ponía malo de verdad cada vez que me ponía escribir».
David Giménez Alonso es el autor de ‘El
sumiller de Queipo de Llano. Un culebrón franquista’, una obra que el
lector debe tomar entre manos con la mente, cuanto menos, abierta.
La de sumiller es la segunda profesión objeto de estudio de Giménez. La
primera fue la de barbero y, en concreto se interesó por el de Hitler en
el libro ‘Der Barbier von Hitler’.
«Me animaron a que hiciera algo más
cercano y por eso opté por Queipo, y tenían razón porque en aquello del
barbero salían cosas en alemán que ni yo mismo entendía», aclara ante un
público que enseguida coge el gusto a las increíbles historias que cuenta.
‘El sumiller de Queipo de Llano’ se presentó hace unos día en Alcañiz,
en Santos Ochoa, después de haber pasado por Los portadores de sueños de
Zaragoza. «Es un libro piscinero», recalca de repente el autor natural
de Remolinos.
Son 109 páginas divididas en 99 apartados que enganchan desde el primero.
Entre fiestas en casa de los Franco, diálogos y saltos al presente, el
libro tiene impregnado el sello de su autor de principio a fin y por eso
mismo no cabe clasificación de género. Construye una historia, la de
Queipo, muy recomendable para alimentar el espíritu de sátira social, crítica y rebosante de humor.
Pero si recomendable es el libro no menos lo son las presentaciones, el lugar donde se sincera y avanza el final de la trilogía que llegará con el libro ‘Angelina & me’ porque el escritor pensó que era buena idea cerrar con una actriz.
«Nos conocimos en Central Park
y nos vamos a casar», dice serio. Solo él es capaz de aguantar el tipo
en un momento en el que el público ya no sabe a qué atenerse y ceja en
su esfuerzo en distinguir entre la realidad y la ficción.
El inicio de esta y de todas las historias están en Facebook. «En cuanto
puse que me encontré a Angelina la gente me pedía que siguiera
contando», ríe.
Autor, músico, editor…
David Giménez ha fijado su atención en estos personajes por una razón
muy sencilla. «Mucho Hitler y mucho Queipo de Llano pero si al barbero o
al sumiller se les hubiera ido la mano, ¿qué? Ellos tenían el verdadero poder», reflexiona. Edita con Fragolino Ediciones, un sello que comanda el alcañizano con raíces albalatinas, Sergio Grao Palos.
Para la firma es la segunda publicación y
espera que no sea la última con él. «David empezó a publicar la
historia de Queipo en Facebook y me reí tanto que aquí
está y espero publicar también el final de su trilogía», cuenta. Grao se
dedica a la edición como un complemento a su trabajo y sin prisas.
Fundó la editorial hace tres años publicando ‘Poesía líquida’, del hijarano Víctor Guíu,
que también participa en las presentaciones de Giménez ya que guardan
una estrecha relación desde el lado también de la edición. «David es una
especie de mecenas para los poetas aragoneses que empiezan», dice Guíu con quien inició hace unos años Cordelería Ilustrada.
«Los libros cartoneros o os libros del
Imperdible, además de teatro, son algunas de sus líneas además de que
colabora con editoriales de Sudamérica», añade el hijarano.
Iniciativas como estas han pasado por lugares tan dispares como la cárcel de Zuera, hasta fundaciones dedicadas a la salud mental, pasando por colegios e institutos. Todo, sin obviar que le da a la música en Los 3 Norteamericanos. «No hay que perder de vista a David», avisa Guíu.
lunes, 12 de junio de 2017
Citas Jartillanas
"El nuevo circo ya no es el fútbol. Es la política y los medios.
El exceso de información tampoco existe; existe el exceso de la repetición hasta el hastío, el corta-pega y la falacia.
Mientras tanto, los dueños del mundo copulan con cabras sagradas en peligro de extinción mientras comen sesos de mono.
Y ríen, ríen hasta dislocarse sus maxilares..."
Ernesto Jartillo; Berlín, 2006
El exceso de información tampoco existe; existe el exceso de la repetición hasta el hastío, el corta-pega y la falacia.
Mientras tanto, los dueños del mundo copulan con cabras sagradas en peligro de extinción mientras comen sesos de mono.
Y ríen, ríen hasta dislocarse sus maxilares..."
Ernesto Jartillo; Berlín, 2006
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